La semana pasada lleve a mí hijo a comer a un restaurante. Mi hijo de dos años me preguntó si podía bendecir la mesa antes de comer lo que nos habían traído.Mientras inclinamos nuestras cabezas, y plegamos nuestras manos, mi niño dijo:-Dios es bueno, Dios es grande. Te doy gracias por los alimentos que vamos […]
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