El ejemplo más tristeCuando Judas, el que lo había traicionado, vio que habían condenado a Jesús, sintió remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos. He pecado —les dijo— porque he entregado sangre inocente. ¿Y eso a nosotros qué nos importa? —respondieron—. ¡Allá tú! Entonces […]
More: continued here