Hace décadas, visité un centro ministerial en el África Occidental y vi a una niñita trepar a un camión que tenía un sistema de altavoces para dirigirse al público. Sonriendo, comenzó a cantar por el micrófono:¡Borbotea, borbotea,borbotea en mi alma;canto y río pues Jesús me restauró. Pues Jesús entró en mi vida, y limpió mi […]
More: continued here