
¿Tienes una intimidad con Dios? Cuando entiendes el propósito de Dios en tu vida puedes comprender que no estás solo y que Él te acompaña a donde quiera que vayas. Conocer a Dios es lo mejor que te puede pasar porque es ahí en el que lograrás ver que él está contigo. Así que si quieres encontrar la respuesta a esta interrogante sigue leyendo este artículo.

1. Pon tu confianza en Jehová
Poner la confianza en Dios te
ayudará a entender el proceso o dificultad que puedas estar atravesando. El
salmista David, destaca en el Salmo 40:5
“Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; Y tus pensamientos
para con nosotros, no es posible contarlos ante ti. Si yo anunciaré y hablaré
de ellos, no pueden ser enumerados”.
Este Salmo nos recuerda el gran
amor de Dios y sus maravillas cada día, pon tu confianza en Jehová a pesar que
no entiendas el proceso que atraviesas.
2. Ora en todo tiempo
Jesús nos enseña acerca de la
importancia de orar y mantener la comunión con Dios. Es necesario que la orar
sea un hábito en nuestras vidas, al orar constantemente estaremos fortaleciendo
nuestra comunión con Dios, además crecerá nuestra vida espiritual. En 1era de Tesalonicenses señala: “Orad sin cesar”, esto
no quiere decir que vas a pasar las 24 horas del día orando, pero si es posible
asumir una actitud de oración.
3. Lee la Palabra de Dios
Cuando decides seguir a Cristo es
necesario que te alimentes de las Palabra de Dios y conozcas más de su amor y
misericordia. Además, podrás entender el propósito de Dios en tu vida a través
de su Palabra.
4. Da testimonio que Cristo vive en tu vida
La biblia enseña que somos carta
leída al mundo, lo que indica que testificar acerca del amor de Dios es
indispensable, además de enseñar a los demás de su gran amor y poder en
nuestras vidas, lo indica el apóstol Pablo en la segunda carta a los Corintios
3:2 “Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y
leídas por todos los hombres”
Como puedes ver, tener una intimidad con Dios es muy sencillo, lo único que debes hacer es rendirte a sus pies y reconocer que Él es el único y verdadero Dios que puede transformar tu vida. ¡Dios te bendiga!