Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario; No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, ...
Salmos 142:5
Clamé a ti, oh Jehová; Dije: Tú eres mi esperanza, Y mi porción en la tierra de los vivientes.
1 Juan 1:7
Pero si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado.
2 Corintios 5:1
Tenemos de Dios un edificio, una casa eterna en el cielo, no construida por manos humanas.
Juan 20:29
Porque me has visto, has creído —le dijo Jesús—; dichosos los que no han visto y sin embargo creen.
Deuteronomio 4:29
Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma.
Marcos 10:17
Cuando Jesús estaba ya para irse, un hombre llegó corriendo y se postró delante de él. —Maestro bueno —le preguntó—, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?
Mateo 11:28
Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.
Mateo 10:22
Por causa de mi nombre todo el mundo los odiará, pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo.
Salmos 27:9
No escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu siervo; Mi ayuda has sido. No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.









