Porque sacia al alma menesterosa, Y llena de bien al alma hambrienta.
Salmos 33:18
He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen, Sobre los que esperan en su misericordia.
1 Juan 4:19
Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.
Apocalipsis 22:16
Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.
Salmos 25:5
Encamíname en tu verdad, y enséñame, Porque tú eres el Dios de mi salvación; En ti he esperado todo el día.
Mateo 20:32
Y deteniéndose Jesús, los llamó, y les dijo: ¿Qué queréis que os haga?
Lucas 12:40
Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá.
Jeremías 33:3
Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.
Isaías 53:5
Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
Romanos 8:26
Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.









