Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más.
Salmos 85:9
Ciertamente cercana está su salvación a los que le temen, Para que habite la gloria en nuestra tierra.
1 Pedro 1:9
Obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.
Colosenses 4:5
Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo.
Colosenses 3:23
Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;
Salmos 119:115
Apartaos de mí, malignos, Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios.
1 Juan 3:24
Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.
1 Pedro 4:14
El glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros.
Juan 8:12
Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
1 Samuel 3:10
Y vino Jehová y se paró, y llamó como las otras veces: !!Samuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye.








