Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Salmos 119:42
Y daré por respuesta a mi avergonzador, Que en tu palabra he confiado.
2 Tesalonicenses 1:4
Tanto, que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios, por vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que soportáis.
2 Tesalonicenses 1:5
Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis.
Deuteronomio 31:8
Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.
Salmos 73:26
Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
Nahum 1:7
Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.
Juan 7:37
En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.
Salmos 52:8
Pero yo estoy como olivo verde en la casa de Dios; En la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre.
Salmos 31:1
En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás; Líbrame en tu justicia.









