La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz.
Eclesiastés 12:1
Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los días malos y vengan los años en que digas: «No encuentro en ellos placer alguno»
Isaías 45:22
Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más.
Santiago 5:11
En verdad, consideramos dichosos a los que perseveraron.
Salmos 119:5
¡Cuánto deseo afirmar mis caminos para cumplir tus decretos!
Proverbios 1:7
El temor del Señor es el principio del conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la disciplina.
Salmos 103:1
Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
Hechos 4:12
Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
Hechos 2:21
Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
Juan 11:26
Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?









