Salmos 119:165
Mucha paz tienen los que aman tu ley, Y no hay para ellos tropiezo.
Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.
Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí.
Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, Y camino de vida las reprensiones que te instruyen.
Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a
Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con
Y el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo.
He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen, Sobre los que esperan en su misericordia.