Isaías 40:8
Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.
Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.
Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se
Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.
Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que
Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado,
Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la
…al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo