Como psicóloga, en esta situación de pandemia llegan a mi consultorio casos de todo tipo, pero al contrario de lo que uno pensaría, las personas que están preocupadas por contagiarse o por el posible ...
Ezequiel 37:14
Pondré mi Espíritu en ti, volverás a vivir y regresarás a tu propia tierra. Entonces sabrás que yo, el Señor, he hablado y que he cumplido mi palabra. ¡Sí, el Señor ha hablado!
Salmos 1:1
Qué alegría para los que no siguen el consejo de malos, ni andan con pecadores, ni se juntan con burlones.
Isaías 41:14
Aunque seas un humilde gusano, oh Jacob, no tengas miedo, pueblo de Israel, porque yo te ayudaré. Yo soy el Señor, tu Redentor. Yo soy el Santo de Israel.
1 Tesalonicenses 5:16-17
Estén siempre alegres. Nunca dejen de orar.
Isaías 43:1
Pero ahora, oh Jacob, escucha al Señor, quien te creó. Oh Israel, el que te formó dice: No tengas miedo, porque he pagado tu rescate; te he llamado por tu nombre; eres mío.
Apocalipsis 7:10
Y gritaban con gran estruendo: «¡La salvación viene de nuestro Dios que está sentado en el trono y del Cordero!».
Apocalipsis 3:20
¡Mira! Yo estoy a la puerta y llamo. Si oyes mi voz y abres la puerta, yo entraré y cenaremos juntos como amigos.
Apocalipsis 19:9
Y el ángel me dijo: «Escribe esto: “Benditos son los que están invitados a la cena de la boda del Cordero”». Y añadió: «Estas son palabras verdaderas que provienen de Dios».
Hebreos 10:37
«Pues, dentro de muy poco tiempo, Aquel que viene vendrá sin demorarse.









