No hay excusa
Por tanto, no tienes excusa tú, quienquiera que seas, cuando juzgas a los demás, pues al juzgar a otros te condenas a ti mismo, ya que practicas las mismas cosas (Romanos 2: I).
El PROBLEMA DEL PERFECCIONISMO es que pretende que los seres humanos pueden llegar a ser excelentes en este mundo, y hacen […]