Lo tenía todo planeado a la perfección. Se casaría con su amada labradora, que por cierto era bastante robusta, y la criatura que tendrían moriría poco después de nacer. Ante eso su mujer no tendría más remedio que meterse a nodriza, y él, porro y haragán que era, se daría la gran vida.Pero sucedió todo […]
More: continued here