¿Está listo tu corazón para recibir la Palabra de Dios? Mira lo que te dice el salmista David:
“No te enojes por causa de los malvados, ni sientas envidia de los malhechores, pues son como la hierba que al cortarla pronto se seca.
Tú debes confiar en Dios. Dedícate a hacer el bien, establécete en la tierra y mantente fiel a Dios. Entrégale a Dios tu amor, y él te dará lo que más deseas. Pon tu vida en sus manos, confía plenamente en él, y él actuará en tu favor; así todos verán con claridad que tú eres justo y recto.
Calla en presencia de Dios, y espera paciente a que actúe;” Salmos 37.1-7 (TLA)
¿Algo te preocupa?: “No te inquietes por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenta sus peticiones a Dios y dale gracias.” Filipenses 4.6 (NVI)
“Deposita en él toda ansiedad, porque él cuida de ti.” 1 Pedro 5.7 (NVI)
Si lo haces así, el Señor te promete lo siguiente: “Antes que me llames, yo te responderé; todavía estarás hablando cuando ya te habré escuchado.” Isaías 65:24
Recuerda que “La oración eficaz del justo puede mucho.” Santiago 5.16 (RVR60)
Por eso hoy puedes decir: “Amo al Señor porque ha escuchado mis súplicas, porque me ha prestado atención. ¡Toda mi vida lo invocaré!” Salmos 117.1-2 (DHH)