Día a día nos llegan pedidos de oración a los que no podemos responder por falta de tiempo. Sin embargo sabemos, como te dijimos la semana pasada, que “Dios sabe lo que pasa”.
Mi oración por ti es:
“Que el Señor te bendiga y te proteja.
Que el Señor sonría sobre ti y sea compasivo contigo.
Que el Señor te muestre su favor y te dé su paz”. Numeros 6.24-26 (NTV)
Que como dice Habacuc 3.17-19, tu también puedas decir:
“Aunque las higueras no florezcan
y no haya uvas en las vides,
aunque se pierda la cosecha de oliva
y los campos queden vacíos y no den fruto,
aunque los rebaños mueran en los campos
y los establos estén vacíos,
¡aun así me alegraré en el Señor!
¡Me gozaré en el Dios de mi salvación!
¡El Señor Soberano es mi fuerza!
Él me da pie firme como al venado,
capaz de pisar sobre las alturas».” (NTV)
Nunca olvides lo que Dios te ha dicho en Jeremías 33:3: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.” (RV 1960)