Hoy el Señor te dice lo siguiente:
“Vengan a mí y pongan atención,
escúchenme y vivirán.
Yo haré con ustedes una alianza eterna,
cumpliendo así las promesas que por amor hice a David.
Busquen al Señor mientras puedan encontrarlo,
llámenlo mientras está cerca.
Que el malvado deje su camino,
que el perverso deje sus ideas;
vuélvanse al Señor, y él tendrá compasión de ustedes;
vuélvanse a nuestro Dios, que es generoso para perdonar.
Porque mis ideas no son como las de ustedes,
y mi manera de actuar no escomo la suya.
Así como el cielo está por encima de la tierra,
así también mis ideas y mi manera de actuar
están por encima de las de ustedes.
El Señor lo afirma”. Isaías 55:3,6-9 (DHH)
“Pueblo de Israel, yo te he llamado.
Yo soy el único Dios, el primero y el último.
Yo soy tu Dios,
que te enseña lo bueno y te dice lo que debes hacer”. Isaías 48:12,17 (TLA)
“Vino el momento de mostrar mi bondad, y te respondí;
llegó el día de la salvación, y te ayudé.
Yo te protegí para establecer por ti mi alianza con el pueblo,
para reconstruir el país,
para hacer que tomen posesión de las tierras arrasadas, para decir a los presos: “Queden libres”,
y a los que están en la oscuridad: “Déjense ver.”
Junto a todos los caminos encontrarán pastos,
y en cualquier monte desierto tendrán alimento para su ganado.
No tendrán hambre ni sed, ni los molestará el sol ni el calor,
porque yo los amo y los guío, y los llevaré a manantiales de agua.
Abriré un camino a través de las montañas y haré que se allanen los senderos.
¡Cielo, grita de alegría! ¡Tierra, llénate de gozo!
¡Montañas, lancen gritos de felicidad!
Porque el Señor ha consolado a su pueblo,
ha tenido compasión de él en su aflicción”. Isaías 49:8-11,13 (DHH)