Muchas veces olvidamos las cosas grandes que Dios hizo en nuestra vida. Somos como el pueblo de Israel. Mira lo que escribió el salmista con respecto al pueblo de Dios:
“Nuestros abuelos andaban sin rumbo
y por lugares desiertos;
no encontraban el camino
que los llevara a un lugar habitado.
Tenían hambre y sed,
y habían perdido la esperanza
de quedar con vida.
Llenos de angustia, oraron a Dios,
y él los libró de su aflicción.
Los puso en el camino correcto
que los llevaría a un lugar habitado.
¡Demos gracias a Dios por su amor,
por todo lo que ha hecho
en favor nuestro!
¡Dios calma la sed del sediento,
y el hambre del hambriento!“ Salmos 107.4-9 (TLA)
Dios es quien está en control de tu vida, si lo dejas. Él sabe tu situación y no está lejos de ti. Él quiere guiarte en tu diario caminar. Tú eres parte del pueblo que Él ha escogido, y como tal, desea cuidar de ti como lo hizo ya hace muchos años:
“Cuando Dios los encontró,
ustedes andaban por el desierto,
por tierras barridas por el viento.
Pero él los tomó en sus brazos
y los cuidó como a sus propios ojos.
Dios ha cuidado de ustedes
como cuida el águila a sus polluelos.
Dios siempre ha estado cerca
para ayudarlos a sobrevivir.
Dios mismo dirigió a su pueblo,
y no necesitó ayuda de otros dioses.
Dt.32:10-12 (TLA)
Hoy el Señor Dios Todopoderoso te dice lo siguiente: “Yo los he cuidado
desde antes que nacieran,
los he llevado en brazos
y seguiré haciendo lo mismo
hasta que lleguen a viejos
y peinen canas;
los sostendré y los salvaré
porque yo soy su creador.“ Is.46:3-4 (TLA)
”Yo los guiaré constantemente,
les daré agua en el calor del desierto,
daré fuerzas a su cuerpo,
y serán como un jardín bien regado,
como una corriente de agua.” Isaías 58:11 Traducción en lenguaje actual (TLA)
Así que sabiendo esto podemos decir como el salmista:
“Me das nuevas fuerzas
y me guías por el mejor camino,
porque así eres tú.
Puedo cruzar lugares peligrosos
y no tener miedo de nada,
porque tú eres mi pastor
y siempre estás a mi lado;
me guías por el buen camino
y me llenas de confianza.”
Sal 23.3-4 (TLA)
Como dijo Job hace muchos años atrás: “Dios es grande y poderoso; no hay maestro que se le compare.” Job.36:22 (TLA)
“¡Éste es nuestro Dios!
¡Nuestro Dios es un Dios eterno
que siempre guiará nuestra vida!“ Sal.48:14 (TLA)