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Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho… Génesis 3:1 (p.p.). Su rostro, reflejado en la pantalla de la computadora, mostraba la lucha de su corazón: con el mouse en la mano, enfrentaba una intensa batalla in­terior; tan intensa como la lluvia que caía en la [...]
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