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¿Dónde están?

¿Cuál era tu respuesta cuando tus padres te daban algo que les pedías? Creo que un GRACIAS era lo mínimo que podías hacer, ¿no es así? Pero también vemos la otra cara de la moneda y es cuando no somos agradecidos por las cosas que recibimos de otros. Piensa entonces por un momento, ¿cómo se sintieron tus padres cuando recibiste algo de su parte y no fuiste agradecido? ¿Cómo se sintieron otras personas con tu actitud? Y llegamos al evangelio, trayendo esa mala costumbre de ser desagradecidos y de no decir GRACIAS a Dios por todas las cosas buenas que hace a nuestro favor, una actitud que debe ser cambiada porque es contraria a lo que las Escrituras nos enseñan.

Mira lo que la Palabra dice al respecto de este tema: “den gracias a Dios por TODO, porque esto es lo que Él quiere de ustedes como creyentes en Cristo Jesús” (1 Tesalonicenses 5:18 DHH). Miremos, por ejemplo, los casos más sencillos por los que debemos ser agradecidos: al levantarnos, pues muchas personas se duermen y no alcanzan a ver la luz del día. Al tomar nuestros alimentos, pues hay muchos que no tienen qué comer durante días. Por tu salud, ya que hay muchos enfermos. Por lo poco que tengas da gracias, hay otros que no tienen nada. Sin importar cuál sea la situación por la que atravieses, el agradecimiento debe ser un estilo de vida para ti. Lucas 17 relata una historia que tiene que ver con esta temática. Dice la Palabra que, diez hombres leprosos salieron al encuentro del Señor y “y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!” (Lucas 17:13 RVR1960) y Él les dijo, “id, mostraos a los sacerdotes” (Lucas 17:14 RVR1960) y mientras iban experimentaron la sanidad de su enfermedad. No obstante, uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias” (Lucas 17:15-16 RVR1960). Wow, increíble, solo uno volvió y mostró su agradecimiento, a lo cual el Señor preguntó, “¿no son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están?” (Lucas 17:17 RVR1960), ¿dónde está tu agradecimiento en este día?

Sé que, a veces, por causa de la circunstancias perdamos el foco de las cosas, pero jamás podemos perder el ser agradecidos y menos con nuestro Padre Celestial. ¿Cuál fue tu actitud esta mañana, fuiste agradecido o desagradecido? Si no lo fuiste, aún estás a tiempo, dale gracias a Dios por lo que está haciendo en tu vida. Dale gracias por lo que te ha entregado, por lo que aún no has recibido, porque dice el Señor en Su Palabra, “Yo sé los planes que tengo para ustedes” (Jeremías 29:11 DHH) y solo Él sabe porque hay ciertas cosas en standby en tu vida. Espero que esta reflexión haya sido de bendición para ti hoy. No olvides compartir con otros lo que Dios te ha dado hoy.

Bajo la guía del Espíritu Santo,

Sergio Meza Padilla

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