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9 de Junio – Apuro

“A pesar de eso, cuando oyó que Lázaro estaba enfermo, se quedo dos días mas donde se encontraba.” Juan 11:6

Apuro

La situación en la familia de Lázaro, María y Marta era muy complicada. En la Palestina de aquellos días, solo el hombre trabajaba. Lázaro era el que traía el pan cada día a la mesa. Era el que mantenía la casa y a sus hermanas. Y Lázaro estaba enfermo y temían que muriera.

Sus hermanas conocían a Jesús. Sabían de su enorme poder. Creían que era el Mesías y sabían que con solo desearlo, Jesús podía sanar a su hermano. Por eso, ni siquiera le piden que pase por su casa. Solo le avisan que su amigo Lázaro estaba enfermo. Es notable la confianza que tenían Mariah y Marta en Jesús. No le mandan a decir los problemas que tenían, que les faltaba el dinero porque Lázaro no estaba trabajando, que no tenían reservas para el futuro, que estaban muy tristes porque su hermano estaba a punto de morir, que necesitaban que viviera urgente para ayudarlas.

Simplemente le avisaron del problema: Tu amigo esta enfermo. Ellas sabían que Jesús sabía todo y aun más de lo que ellas sabían. Así que le enviaron el mensaje y esperaron.

Pero Jesús se quedo dos días más donde estaba. Si quería podía haber llegado ese mismo día. Pero espero un tiempo antes de llegar a la casa de sus amigos, a los cuales amaba profundamente. Parece un contrasentido, que alguien ame tanto a una persona y la haga esperar en un momento de tanto dolor.

Pero no se puede apurar a Jesús, el actúa cuando lo considera oportuno. No podemos apurar a Jesús con nuestra urgencia, porque Él conoce mejor que nadie que es lo que necesitamos y cuando lo necesitamos.

Marta y María estuvieron muy tristes por lo que tuvieron que pasar, pero sabían que Jesús jamás falla. Él siempre responde, y lo hace de la mejor manera. Si hoy estas pasando un momento triste y difícil, no te desanimes. Jesús siempre escucha lo que necesitas, y siempre actúa para ayudarte. Pero nunca lo hace con tu apuro. Él tiene el control del tiempo, y nunca llega tarde. Por más larga que sea tu espera, y por más triste que sea tu problema, siempre la ayuda de Jesús es oportuna. Él lo hace porque te ama profundamente a vos.

REFLEXIÓN – Jesús siempre actúa y lo hace a tiempo.