Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Google+

6 de Julio – Rodeado

“Por la mañana, cuando el criado del hombre de Dios se levanto para salir, vio que un ejercito con caballos y carros de combate rodeaba la ciudad. ¡Ay, mi señor! exclamo el criado. ¿Que vamos a hacer?” 2 Reyes 6:15

Rodeado

Giezi el siervo de Eliseo estaba muy preocupado. El rey de Siria quería matar al rey de Israel. Y cada vez que le tendía una emboscada, Eliseo le avisaba y el rey de Israel evitaba el problema. Por eso estaba muy enojado. Sospechaba que había algún soplón entre sus consejeros cercanos. Así que manda hacer una investigación para saber quien le estaba avisando al rey de Israel de sus planes.

Finalmente, se entera de la verdad. No había ningún soplón. Pero el profeta recibía de Dios la información y le avisaba al rey de Israel. Eliseo frustraba cada atentado. Así que el rey de Siria decidió matar a Eliseo. Era la mejor manera de solucionar su problema. Por ello envía a su ejército a buscar al profeta para matarlo.

Esa mañana, Giezi, vio el impresionante ejercito Sirio, el más poderoso de su época, acampado alrededor de la ciudad. La matanza era inminente. NO había lugar donde escapar. Estaban condenados a morir sin piedad. Hubo miedo en sus entrañas, duda en su corazón y desanimo en su alma. Sin esperanza, le pregunta al profeta que podían hacer. No esperaba una respuesta. Era solo una pregunta retórica. Una manera de expresar su temor.

Pero el profeta lo sorprende. Eliseo es una demostración perfecta de alguien que confía en Dios. Cuando la situación estaba más complicada, cuando ya no había salida posible, cuando el problema era demasiado grande para solucionarlo, Eliseo puede decir: Son más los que están con nosotros que los que están con ellos.

Giezi, pensó que estaba loco. Eran pocos en la ciudad, apenas algunos campesinos. No había soldados, ni tenian armas. No había manera de enfrentarse a ese ejército poderoso y sediento de sangre. ¿Donde estaban los salvadores de Eliseo?

El profeta le abre los ojos, y Giezi puede ver el incontable ejército de seres celestiales que iba a atacar a los sirios. Es cierto. Dios había hecho un milagro. Había puesto a disposición del profeta una legión de soldados del cielo.

Si hoy te crees rodeado de problemas sin salida, ora con la fe de Eliseo. Dios puede.

REFLEXIÓN – Dios siempre puede hacer algo.