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5 de Septiembre – Conducta

“Solamente comportaos de una manera digna del evangelio de Cristo.” Filipenses 1:27

Conducta

Murió Sentido Común, hoy lo lloramos. Nadie sabe a ciencia cierta cuántos años tenía. Será recordado por lecciones como: ‘hay que trabajar para poder tener un techo propio; ‘se necesita leer todos los días un poco’; ‘la vida no siempre es justa’ y ‘tal vez haya sido yo el culpable’.

Sentido Común vivió bajo simples y eficaces consignas (no gastes más de lo que ganas) y estrategias familiares confiables (los niños están a cargo de los adultos, no al revés, ni los niños deben hacer cosas de adultos).

Su salud comenzó a deteriorarse rápidamente cuando se aplicaron reglas bien intencionadas pero ineficaces: acusar a un niño de seis años por abuso sexual por haber dado un beso a una compañera de clase; adolescentes que debieron irse a otro colegio por haber denunciado a un compañero distribuidor de droga, y una maestra despedida por reprender a un alumno indisciplinado.

Empeoró su condición cuando los padres atacaron a los maestros sólo por hacer el trabajo en el que ellos fracasaron: disciplinar a sus ingobernables hijos, cuando las escuelas debieron requerir un permiso de los padres para administrar una aspirina o poner protector solar a un alumno. Aunque eso sí, no podían informar a los padres si una alumna estaba embarazada y quería abortar.

Sentido Común perdió el deseo de vivir cuando los Diez Mandamientos se convirtieron en material risible, algunas iglesias en negocios y los criminales empezaron a recibir mejor trato que sus víctimas.

Para Sentido Común fue un duro golpe que uno ya no pueda defenderse de un ladrón en su propia casa, pero que el ladrón pueda demandarnos por agresión; y que si un policía mata a un ladrón, incluso si éste estaba armado, sea inmediatamente investigado por exceso de defensa, cuando no acusado de gatillo fácil.

La muerte de Sentido Común fue precedida por la de sus padres, Verdad y Confianza, la de su esposa Discreción, la de su hija Responsabilidad y la de su hijo Raciocinio.

Lo sobreviven sus tres hermanastros: Conozco Mis Derechos, Otro Tiene la Culpa, y Soy Una Víctima de la Sociedad. No hubo mucha gente en su funeral porque muy pocos se enteraron de que se había ido.

Si aún lo recuerdas, reenvía este mail a toda la buena gente que le conoció y valoró. Caso contrario, únete a la mayoría y no hagas nada…

REFLEXIÓN – ¿Tenés conducta?