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5 de Diciembre – Responsabilidad

Dame ahora sabiduría para que sepa dirigir a este pueblo, porque ¿quién podrá gobernar a este pueblo tan grande?” 2 Crónicas 1:10 (NVI)

Responsabilidad

¿Qué le pedirías al genio de la lámpara de Aladino, si tuvieras tres deseos? Muchas veces pensé qué pediría yo, si tuviera la posibilidad, y muchas veces cambié los pedidos. Cada uno pediría lo que más desea, y seguramente los pedidos serían para sí mismos.

El ejemplo de Salomón no deja de sorprenderme. Era un joven rey y tenía un reino grande para gobernar. Su padre le había dejado un reino seguro y estable, bien sólido en las finanzas, con sus enemigos controlados. Había paz interna y externa. Estaba en una situación muy favorable.

Un día Dios le ofrece a este muchacho que pida lo que desee, y lo que pida le iba a ser concedido. En lugar de pedir algo para su propia satisfacción, Salomón pide sabiduría para poder gobernar. Se nota que había sido bien educado. Había aprendido lo importante de ser responsable. Él quería ser un buen rey y no se creía capacitado, sabía que le faltaba aprender muchas cosas. Sabía que muchas personas dependían de sus decisiones y quería hacer un buen reinado.

Él estaba preocupado por ser eficiente. Tenía la mejor educación y consejo que el reino podía ofrecer, pero quería sentirse más seguro. Entonces le pide a Dios sabiduría para poder gobernar.

Era consciente de sus limitaciones para servir a Dios. Sabía que no podía hacer todo solo, y que necesitaba de ayuda.

Hoy también necesitamos cristianos con esta visión. Con la responsabilidad de saber que Dios nos llama a una tarea grande y difícil, y necesitamos estar preparados. Pero también que necesitamos confiar en Su Gracia para poder llevar a cabo la tarea. Es cierto que Dios te llama para una tarea y desea que la cumplas de la mejor manera, pero es fundamental depender de Su Dirección para hacer las cosas bien ya que es muy fácil distraerse y equivocarse. En la obra de Dios, la responsabilidad por los errores es doble.

No es solo lo que uno pueda hacer, es Dios trabajando a través de uno. Si entendemos la grandeza de la obra de Dios y la responsabilidad que esto implica, seguramente, vamos a actuar como Salomón, suplicando la ayuda de Dios para elegir siempre bien.

REFLEXIÓN – La responsabilidad necesita sabiduría.