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3 de Agosto – Camino

“El Señor abrió un camino a través del mar, un sendero entre las aguas impetuosas.” Isaías 43:16

Camino

Hay días cuando las cosas no salen bien. Son esos días en los que tienes todo preparado para hacer algo, y se frustran los planes. Como cuando tienes tres materias previas, y diste dos exámenes mal. Te preparás para el último, porque sabes que si das mal repetís el año. Y aunque estudiaste mucho, no aprobás el examen.

En esos momentos, nos sentimos como el pueblo de Israel. Estaban acorralados por los problemas. Delante estaba el mar rojo y por detrás el ejército enojado y violento de los egipcios. En esos momentos es cuando más angustia tenemos, cuado miramos a los costados y no vemos solución, cuando el fracaso esta a la puerta y el éxito es solo una sombra alejándose.

Esos días cuando los proyectos se caen como un castillo de naipes. El desanimo y el cansancio golpea al alma y no tienes fuerzas para seguir. Justo para esos días, Isaías te recuerda que es lo que Dios hace y tiene en mente. Cuando ya no había soluciones humanas posibles, cuando el desanimo era general, cuando todos mordían el polvo de la derrota, cuando ya no había más esperanza, Dios abrió un camino en medio del mar.

El milagro de Dios se hizo realidad, y Dios abrió un camino donde antes no había nada. Su Mano poderosa tiene la fuerza sobrenatural de seguir abriendo caminos donde no existen.

E Israel tuvo su puerta de escape, lograron salvar sus vidas y salir del problema. Cuando habían cruzado el camino en el mar, pudieron mirar para atrás y agradecerle a Dios por su mano poderosa.

Si hoy tienes un día sombrío, si lo que esperabas sigue lejos, si tus planes se frustraron, si nada funciona, Dios sigue siendo el mismo de siempre. El sigue teniendo poder.

Dios puede hacer un camino nuevo en tu vida sin esperanza y sin futuro. Él puede abrir un sendero en la tormenta más violenta. No veas solamente el mar que tienes enfrente y que te impide avanzar. Levantemos los ojos para ver del Cielo la fuente del oportuno socorro.

No te desanimes, no bajes los brazos, no pierdas las esperanzas. Dios es mayor que todos tus problemas juntos. El tiene poder para hacer un camino, donde no hay nada. El puede hacerlo en tu vida hoy.

REFLEXIÓN – Dios te allana el camino, no avances sobre piedras.