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26 de Diciembre – Constancia

Pero deseamos que cada uno de ustedes muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no se hagan perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.” Hebreos 6:11-12 (NVI)

Constancia

Si hay algo muy difícil de conseguir, es la constancia. Lo más común es abandonar.

Estamos acostumbrados a comenzar una tarea con mucho entusiasmo, pero cuando pasan algunos meses, se pierden las ganas y comienzan las deserciones. Ya no aportamos nada, ni apoyo, ni dinero, ni presencia. El proyecto se ve resentido y los que continúan trabajando se sienten abandonados y desanimados.

Cuesta mucho ser constante, mantener las mismas ganas todo el tiempo, y continuar con la tarea, aunque haga frío, estés desanimado, asista poca gente, tengas algún problema familiar, no te alcance la plata para llegar a fin de mes, los hermanos te critiquen, o te falten recursos.

Es terrible la claridad del consejo del autor. Él pide que mantengamos la misma solicitud hasta el fin. Que no nos cansemos, que tengamos la capacidad de mantenernos a lo largo del tiempo. Y es categórico en el juicio.

Aquel que no es constante, es perezoso. Frente a los cientos de excusas que podemos poner, si en la vida, en el estudio, en el servicio, en el trabajo, en la relación de pareja o de amigos, con los padres, en la iglesia, no mantenemos la misma solicitud y las mismas ganas, Dios nos cataloga como perezosos.

La constancia es una actitud mental difícil de conseguir y más difícil de mantener. Es solamente tener la voluntad de dar un paso más cuando es más fácil abandonar el proyecto y dejarse caer. No hay secretos mágicos para lograr esto. Es solo el deseo de dar un paso más. A los alcohólicos que se están recuperando solo se les pide una cosa: “Hoy no tomes, mañana no importa”. Porque el mañana nunca llega, porque cuando llega es hoy. Y hoy no puede tomar. El mismo concepto se aplica a todo en la vida.

Hoy no abandones, hoy no aflojes, hoy no te desanimes. Mañana no importa. Hoy da un paso más. En este mundo perezoso y sin metas ni objetivos, el cristiano debe ser el ejemplo de la constancia. Y vos sos cristiano.

REFLEXIÓN – La constancia cuesta mucha constancia.