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14 de Mayo – Conocer

“Ahora conozco que Jehová salva a su ungido; lo oirá desde sus santos cielos con la potencia salvadora de su diestra.” Salmo 20:6

Conocer

Recibí esta frase de Yogi Berra, un famoso basebolista de EE.UU. en el salón de la fama que dice: “Nunca se termina, hasta que se termina”, haciendo alusión a que hay que luchar hasta el ultimo momento del partido. No se puede bajar los brazos, aunque estemos perdiendo, hasta que no se acaba. Y venía justo con este texto que también recibí.

David era un hombre como nosotros, de carne y hueso, que tenia días malos y días buenos, que hacía lo que podía cada día. A veces le salía bien y a veces le salía mal. Y en uno de esos días malos, David pudo decir con total convicción: Dios salva a su ungido.

Sin dejarse llevar por sus dudas o temores, sin dejarse derrumbar por los problemas que lo asechaban, sin dejarse deprimir por las soluciones que no venían, David podia decir con confianza que Dios salva, en tiempo presente.

Porque el sabia que el partido no se terminaba, hasta que se termina. Que la vida es una lucha que solo termina cuando lleguemos a la Presencia de Dios, y que no hay poder que pueda derrotarnos definitivamente. Cristo ya consiguió la victoria, Él es el Vencedor Poderoso.

Podemos sentirnos desorientados, pero nunca perdidos. Tristes, pero nunca desconsolados. Apretados, pero nunca desamparados. Porque Dios es quien nos acompaña cada día. Puede ser que hoy no puedas verlo, porque estas muy preocupado.

David nos invita a levantar la mirada. Tal vez te ayude una palabra de aliento, un mail recibido, un abrazo de un ser querido, un mensajito en el celular, un beso cariñoso. Porque detrás de ese gesto, esta el consuelo de Dios que escucha tus suplicas, que conoce tus problemas, que sabe de tus sufrimientos y que siempre te asiste con su potente diestra salvadora.

En tus momentos de crisis, tienes que saber lo que David sabia. No hay problema más grande que Dios, no hay dificultad sin salida. Dios salva, porque te escucha, nunca te desampara, y su mano poderosa y tierna siempre está cerca para acariciarte cuando más lo necesitas.

Hoy tienes que conocer que Dios no está lejos. Está bien cerca tuyo, te escucha y te sostiene. Todavía queda mucho partido por jugar, no bajés los brazos, todavía no terminó.

REFLEXIÓN – Tienes que conocer.