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14 de marzo – Concepto

“En el día del bien goza del bien, y en el día de la adversidad, reflexiona. Dios hizo tanto el uno como el otro, a fin de que el hombre no sepa que trae el futuro.” Eclesiastés 7:14 (RVR)

En los últimos años, se ha corrido un falso concepto sobre el cristiano. Muchos creen que los cristianos somos personas severas, amargadas y con un pesado manual de prohibiciones que hacen de la vida un constante no. Suponen que no tenemos la capacidad de disfrutar y que sólo vivimos aburridos dentro de un templo.

Mucha culpa en la formación de este concepto es nuestra, por no saber vivir. Es lo que mostramos a veces, renegando de nuestras posibilidades. Por eso es tan importante el consejo del sabio Salomón. Tenemos toda la capacidad para vivir felices, satisfechos, y realizados. Pero a veces vivimos cargados de reglas prohibitivas

Sin embargo, Dios es un Dios de libertad y nos da autonomía para disfrutar la vida y, para divertirnos, para pasarla bien. Tenemos la capacidad y la posibilidad de sonreír, y de reír. Podemos jugar, salir con amigos/as, ir de vacaciones, de campamento, podemos ser felices.

Pero siempre está el otro platillo de la balanza. También Salomón aconseja considerar el día malo. Porque a veces, para divertirnos, actuamos en contra de lo que Dios quiere, y sufrimos las consecuencias. Nos olvidamos de lo que Dios nos exige, y hacemos cosas que creemos que son correctas, divertidas y aceptadas, pero que para Dios no lo son.

Vivir en santidad, no es vivir aburridamente. Es disfrutar a pleno la vida, bajo los parámetros divinos. Y si te parecen muy pesadas esas reglas de vida, probablemente la causa sea que estás lejos de Dios, lejos de Su Comunión, lejos de Su Palabra.

Aquel que se complace con la Presencia cotidiana de Dios, no encuentra complicaciones en seguir Su Voluntad, y tiene una mayor capacidad de disfrutar cada momento con intensidad. Pero para el que no está cerca de Dios, sus mandamientos son pesados y difíciles de cumplir. Porque el pecado te aleja de Dios y de Su Palabra.

La vida es una sola y debemos gozarla. Dios desea que lo hagamos al máximo. Y la mejor manera de hacerlo, es estando cerca de Él.

REFLEXIÓN — Ama a Dios y haz lo que quieras.