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14 de enero – Gracias

“Dad gracias en todo porque esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús.” 1° Tesalonicenses 5:18 (RVR)

Ser agradecidos es saber dar las gracias. De chiquito me enseñaron a decir “por favor” y “gracias”, pero últimamente estas frases cada vez se escuchan menos. Es cierto que a medida que pasa el tiempo los individuos actúan con menos educación, que disminuyó el respeto, que casi no quedan valores morales en las personas. Gracias a Dios, los cristianos tenemos un manual eterno que no cambia, no importa en qué sociedad vivamos, cuál sea nuestra historia, o nuestras costumbres, la Biblia es un libro de aplicación universal.

Ser agradecidos es saber apreciar lo que nos brindan otros, es ser honesto y sincero. A veces nos da vergüenza, o no le damos importancia, o creemos que los demás tienen la obligación de hacernos favores y por eso no agradecemos, cuando en realidad Dios espera que sepamos reconocer y dar gracias, tanto a Él como a las personas que nos rodean.

Ser agradecido también implica reconocer una buena acción. Generalmente se escucha en los velorios lo bueno que fue el difunto, lo gran amigo que era, lo gentil y simpático de su carácter; sólo escuchamos virtudes y loas. Pero, el difunto ya no puede escucharlo, está muerto, y quizá nunca se lo dijimos mientras vivía.

Hoy es un día ideal para empezar a cambiar. Dale gracias a Dios cuando orás. Que no sean sólo pedidos los que llegan a Su Presencia, sino también gratitud por lo que tenés, por la posibilidad de escribir un correo, porque podés ver, porque podés elegir la comida que vas a comer, porque tenés amigos, porque vas a Cielo, porque Jesucristo es tu Salvador y tu amigo, porque podés agradecer.

Y también agradecele a tus familiares y amigos por lo que te dan, por el abrazo cariñoso, por el beso de buen día, porque te lavan la ropa, por hacerte compañía, por sonreír, por tantas cosas que pasan todos los días y que aparentemente son pequeñas y cotidianas, pero a su vez importantes porque te hacen bien. Quizá, lo que te dan no te alcanza y esperás más, pero sería bueno que agradecieras lo que estás recibiendo. Siempre algo es más que nada.

Ser agradecido es ver lo bueno del otro y decírselo, para que sea mejor.

REFLEXIÓN — Gracias por ser agradecido y no caer en el olvido.