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11 de Mayo – Socorro

“Por haber sufrido El mismo la tentación, puede socorrer a los que son tentados.” Hebreos 2:18

Socorro

Hay muchos milagros y problemas que Cristo tuvo, que no están registrados en la Biblia. Sabemos que volvió de Egipto con sus padres, siendo pequeño cuando Herodes murió, que estuvo en el templo a los 12 años y que reapareció en la vida publica cuando tenía aproximadamente 30. Pero no hay ningún dato mas sobre lo que paso en esos años en su vida, excepto por este texto de Hebreos.

Dice el autor que Cristo padeció la tentación tal como la padecemos vos y yo. Él padeció todas las tentaciones posibles para el ser humano, y las sufrió a un nivel extremo. En cualquier situación que puedas imaginar, Jesucristo fue tentado al máximo pero jamás pecó. Y por eso puede entenderte y ayudarte.

Cristo fue un adolescente desarrollando, le salieron granos y pelusa debajo de la nariz. Al igual que sus amigos del barrio, vio como las chicas pasaban de ser enemigas repulsivas y se convertían en el centro de la mirada de la barra adolescente, pero jamás cometió pecado. Cristo jugó con sus amigos en la esquina de su casa, habrá ganado y perdido, seguramente habrá traspirado en cada juego y habrá puesto lo mejor de si para ganar, pero jamás se peleó con nadie ni se enojo por un fallo mal cobrado, Él jamás cometió pecado.

Cuando creció, siglo trabajando en la carpintería de su padre, José, y habrá sufrido los problemas típicos de un negocio. Los clientes que se quejan por un mueble defectuoso, los proveedores que quieren cobrar y no entregan la madera, los clientes morosos que no querían pagar y había que obligarlos, los impuestos altísimos que cobraban judíos y romanos, los días que no vendía nada y no había ingresos, los empleados que trabajaban poco y pedían aumento, y Cristo afronto cada situación sin cometer pecado.

Fue el sostén de su familia hasta que salio al ministerio publico, y ayudo en las necesidades del hogar. Habrá sufrido las discusiones familiares, las peleas entre hermanos, la falta de pan en los días de necesidad cuando bajaba el trabajo, los reclamos por ser el mayor, pero vivió cada situación, sin cometer pecado.

Cristo sufrió lo que vos estás sufriendo, Él puede entenderte y puede ayudarte. Sabe estás sintiendo. Él ya paso por eso.

REFLEXIÓN – Cristo te entiende, paso por eso antes que vos.