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11 de Julio – Alerta

“Manténganse alerta, permanezcan firmes en la fe, sean valientes y fuertes.” 1 Corintios 16:13

Alerta

El apóstol Pablo estuvo siempre fascinado por los soldados romanos. Conocía al detalle sus movimientos, y armamentos, sabia de su gran disciplina, de su esfuerzo y de su constancia. No resulta extraño esto, ya que paso más de 5 años de su vida, encadenado a un soldado romano. Y si bien las personas cambiaban, el estilo siempre se mantenía.

Habrá iniciando cada conversación con respeto y tacto, para ganarse la confianza de ese hombre, hasta poder conocer su vida personal, sus deseos y proyectos.

Tanto habían influido estas conversaciones, que utiliza para despedirse de los corintios, en su primera carta, frases que son absolutamente militares. Había aprendido la importancia de ese estilo de vida, para el éxito de las campañas, y Pablo permanentemente nos recuerda que vivimos diariamente en una lucha terrible contra el poder de las tinieblas.

Por eso es que les marca a los corintios y también a nosotros, algunos conceptos que son fundamentales tener presentes en la vida, para no ser derrotados.

Nos manda a estar alerta. Uno solo esta alerta cuando es conciente del peligro. En otro momento, no tiene tanta atención. En Argentina hace 3 años, uno podía caminar por la noche en la calle sin preocuparse de que lo asalten, o lo golpeen. Hoy uno camina viendo para todos lados que no aparezca nadie sospechoso. Caminamos alertas y preocupados, porque sabemos que hay un peligro latente. Para el cristiano, existe permanentemente ese peligro, el enemigo esta alrededor nuestro deseando hacernos mal, y no podemos descuidarnos ni un minuto.

Para ello, debemos estar firmes en la fe. Tenemos que tener bien en claro cuales son las normas que dirigen la vida, las pautas que Dios da para vivir correcta y exitosamente. Y no cambiar de manera de pensar. Vivimos en días muy cambiantes, todo se dobla, todo se puede alterar. Pero Pablo nos recuerda que para ganar la batalla, debemos permanecer sin dudar, aferrados a lo que Dios dice, aunque no tengamos ganas.

Y debemos ser fuertes y valientes, porque esas normas van en contra de la corriente. Casi nadie las sigue, porque no son populares. Hay que ser muy valiente para no mentir cuando todos mienten, para no insultar cuando todos insultan, para no robar cuando todos roban.

El pedido de Pablo a los corintios, ahora es para vos.

REFLEXIÓN – Sos un soldado de Dios.