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11 de Agosto – Disponible

“¿Crees que no puedo acudir a mi Padre, y al instante pondría a mi disposición más de doce batallones de ángeles?” Mateo 26:53

Disponible

Siempre elegimos por tomar lo mejor que tenemos disponible. Cuando encaramos un proyecto nuevo en el estudio, siempre tratamos de seleccionar a los consultores más capacitados para el tema. Queremos asegurarnos el éxito del proyecto eligiendo lo mejor que tenemos. Ningún muchacho va a elegir para su equipo de football en primer lugar al peor jugador de la clase. Cada vez que había partido en el colegio, los capitanes elegían de a uno por vez un jugador y siempre se peleaban por el crack.

Esto sucede todo el tiempo cuando tenemos que elegir. Pero cuando la situación es caótica y estamos en medio de un grave problema, cuando hay angustia y preocupación, cuando el futuro no es nada feliz, sino que presagia una grave tormenta, la opción de elegir una salida se hace más apurada. En ese momento desearíamos tener soluciones mágicas a los problemas.

Jesucristo tenía esa posibilidad. Él sabía que la situación del Getsemaní era el comienzo de un terrible suplicio de torturas físicas y psicológicas. Como era Dios, tenía plena conciencia de lo que iba a suceder en el futuro. Era conciente del abandono de sus discípulos, de la traición de Judas, de la negación de Pedro, de los golpes, los insultos, los latigazos, la burla, las escupidas, la corona de espinas, el camino al Gólgota, los clavos de la cruz, el peso del pecado, el desprecio del Padre, y la muerte.

Jesucristo sabía perfectamente que cada uno de esos momentos sería insoportable, y tenía a su disposición una solución mágica. Él era, es y será siempre el Todopoderoso Dios. Él creó todo el universo desde la nada, solo con el poder de su Palabra. Solo con desearlo, toda esa turba que venía a apresarlo podía desaparecer o quedar reducida a cenizas. Y si lo deseaba, había en el cielo doce batallones de ángeles que estaban desesperados por entrar en acción y defender a su Dios.

Pero Jesucristo hizo silencio, y desechó la solución que tenía disponible. Eligió ir a la cruz, solo porque estaba pensando que eso nos convenía a vos y a mí. Él nos tenía en su pensamiento cuando decidió no optar por la solución disponible.

¡Glorioso Salvador Todopoderoso!, es digno de adoración.

REFLEXIÓN – Suprema generosidad de Dios.